Por lo general y ahora más que nunca, al preguntar a una persona por qué trabaja la respuesta suele ser “por el dinero”. Pero hay muchos otros elementos que suman o restan a la satisfacción laboral y que conforman el salario emocional.

Para la población activa, los factores emocionales que condicionan el trabajo son cada vez más decisivos, especialmente en tiempos de pandemia, donde predomina el sentimiento de “vivir para trabajar”.

Analizar el salario emocional puede ayudar a valorar en qué medida a uno le satisface realmente el trabajo y qué elementos debe observar y modificar para encontrar el equilibrio.

¿Qué es el salario emocional?

El salario emocional, según Marisa Elizundia, especialista en Recursos Humanos y creadora del Barómetro Salario Emocional, es:

El conjunto integrado por la base económica y aquellos elementos que ayuden a crecer personal y profesionalmente al trabajador.

Pasamos un tercio de nuestra vida trabajando, por lo que es imposible pensar en ello exclusivamente en términos económicos. Y en ese sentido, si quitas el salario y te preguntas por qué trabajas, la respuesta es un llamado a la reflexión para muchos.

Según la especialista, el salario emocional reúne todos los elementos que influyen en las decisiones en el trabajo y el cómo uno se relaciona y comporta en el ámbito laboral.

En tal sentido, el salario emocional es variable y uno mismo es un agente fundamental para gestionarlo y reclamar lo que haga falta ante la empresa para que sea más beneficioso.

Gasto vs inversión

Algunas empresas tienen muy presente el salario emocional y lo utilizan a su favor para atraer talento o fidelizar a sus empleados.

Nada es menos productivo que un empleado que no está a gusto con su trabajo y las tendencias en Recursos Humanos caminan en ese sentido hace años con conceptos como el wellbeing.

No obstante, no debe caerse NUNCA en compensar un salario económico bajo con un salario emocional alto.

A fin de cuentas esto no sería más que un chantaje y una práctica muy poco duradera. Si las empresas quieren retener sus talentos, deberán compensarlos adecuadamente.

Horarios flexibles, formaciones, beneficios sociales, actividades de voluntariado, comidas, cantinas virtuales o espacios de entretenimiento brindados por la empresa son algunos ejemplos interesantes.

Con la pandemia han surgido también beneficios innovadores que pueden adaptarse al contexto y puedes encontrar aquí.

Factores que influyen en el salario emocional

Elizundia investigó para el Barómetro Salario Emocional en más de 20 países los 10 factores con los que medir el salario emocional. Recogidos por BBC Mundo en un artículo, estos son:

  1. Libertad: Tener la libertad de realizar proyectos propios por fuera del ámbito laboral.
  2. Membresía: Pertenecer al grupo y sentirse valorado por ello.
  3. Creatividad: Poder aportar y poner un sello creativo en el desarrollo de las tareas.
  4. Dirección:  Apreciar una proyección de carrera en el futuro a mediano y largo plazo.
  5. Disfrute: Poder vivir momentos agradables en el trabajo.
  6. Maestría: Sentir satisfacción por el trabajo bien hecho y advertir la posibilidad de mejora diaria.
  7. Inspiración: Notar nuevas perspectivas en el desarrollo laboral.
  8. Crecimiento personal: Desarrollar fortalezas sacan lo mejor de ti mismo.
  9. Crecimiento profesional: Poder ejercitar habilidades y talentos.
  10. Sentido de propósito: Sentir que el trabajo contribuye a fines propios y de la organización.

Calcula tu salario emocional

¿Cuál es mi salario emocional? Para responder a esta pregunta, Elizundia propone dos ejercicios.

  • El primero consiste en identificar cuáles son los factores del salario emocional que son más importantes para tí y advertir sí coinciden con los de tu empresa.
  • En caso de no hacerlo, deberás repensar qué buscas de un trabajo, dialogar con tus superiores al respecto e intentar conciliar tus expectativas en ese sentido con lo que la empresa pueda darte.
  • El segundo ejercicio consiste en que una vez identificados los factores salariales emocionales que son más relevantes para ti y que existen en tu ámbito laboral, describir cómo los pone en práctica tu empresa, cómo se hacen realidad.

Ambas prácticas, realizadas con frecuencia, permiten tomar el control del salario emocional rumbo a lograr una mayor satisfacción en el trabajo y a tener más claro por qué se trabaja.

Colaboramos con las empresas a sostener el bienestar de sus empleados y sumar al salario emocional con beneficios innovadores en comidas diarias y eventos. ¿Quieres conocer nuestra cantina virtual? Clica a continuación