Esta crisis sanitaria nos ha obligado a muchos a teletrabajar desde casa. Esto, a una gran parte, puede habernos pillado por sorpresa por no haber practicado home office nunca antes. Pero lo único que se necesita es organización con tu equipo y el mismo esfuerzo que le ponías día a día en la oficina. Aun así, es muy importante que no pierdas tu hábitos saludables de un día de trabajo normal en tu rutina diaria.

Encuentra las ventajas del teletrabajo y evita sus desventajas

Sabemos que para muchos es complicado trabajar en un entorno con hijos, mascotas, compañeros de piso… Pero hay que saber encontrar un lugar fijo de trabajo y adaptarse a la situación.

Aprovecha que puedes dormir más horas para ser más productivo en tu trabajo y mantén las horas de desayuno y almuerzo para que tu cuerpo no se vuelva loco. Aun así no olvides seguir unas rutinas de alimentación sanas y evita picar entre horas, lo que se hace muy fácil al estar trabajando en tu propia casa.

También es muy importante que te sientas a gusto con tu cuerpo y tu aspecto. Adopta una buena postura al estar sentada/o frente al ordenador o arréglate si eso hace que te sientas mejor.

Aprovecha esta situación de conciliación laboral

Si respetas tu horario y momentos de descanso, conseguirás que tu trabajo sea igual o más productivo que en una situación normal. Si sigues tu horario laboral habitual y estableces una rutina, todo será más fácil. No dejes incontroladas las horas y tus descansos: el hecho de que estés en casa no quiere decir que tengas que trabajar durante más horas.

Además, esta situación puede hacer que puedas estar más horas con tu seres queridos y familia. Estar teletrabajando tampoco tiene que significar estar 8 horas encerrado en una habitación. Aprovecha tus descansos para estar con tus hijos, desayuna con tu familia y come acompañada de los que más quieres. Esto puede ser un empujón de energía y productividad que nunca antes habías sentido.