La pandemia ha afectado la vida laboral de muchos, pero también muchos han conseguido trabajos y sido contratados sin reunirse con sus nuevos jefes o gerentes de Recursos Humanos de manera presencial.

Esto ha revolucionando varios procesos, por lo que como empleado hacen falta tips para evaluaciones de rendimiento remoto con el fin de que esas reuniones no generen temor y beneficien el desarrollo profesional.

La nueva realidad requiere un enfoque más activo y como la retroalimentación es fundamental para el crecimiento, el costo de no tomar medidas al respecto si no se tiene líderes activos es alto.

Para tener el control del trabajo propio uno debe aprender a “arreglárselas”, pero también aprovechar correctamente las instancias de revisión de desempeño virtual. Aquí algunos tips para eso:

No tratar la revisión como un evento único

En lugar de pensar en la revisión como un evento anual o semestral, es bueno utilizarla como un trampolín para comenzar a construir y fortalecer una relación fluida con su gerente.

Sin las interacciones cotidianas, se debe ser más intencional al preparar el escenario para una revisión, especialmente si el jefe no lo hace. Una revisión de desempeño debe ser una conversación, no una prueba.

Hablar regularmente

En algunos casos, trabajar de forma remota puede privarnos de la oportunidad de conocer personalmente a nuestros colegas y jefes.

En las semanas previas a la fecha de revisión, es bueno entablar conversación e informar sobre lo que ha estado trabajando, solicitando así feedback de manera informal con regularidad.

Este tipo de relación ayudará a la empresa a comprender sus necesidades, prioridades y modos de trabajo, preparado el terreno para la revisión formal.

Tener claros los objetivos

Deben tenerse bien claras las metas anuales y los pasos a seguir para tener la certeza de que se camina firme en el trabajo.

Si se advierte la necesidad de apoyo o recursos para lograr estos objetivos, especialmente desde casa, es el momento de pedirlos y explicar por qué son valiosos. No debe esperarse a la evaluación anual para tener esta conversación.

Hacer esto con suficiente tiempo permite mostrar ejemplos concretos de los esfuerzos hacia el desarrollo profesional y también ir ajustándolos en base al feedback.

Recordar la buena presencia

Cuando se está en una videollamada se puede tener la tentación de ser o lucir informal, especialmente si se tiene una relación amistosa con el jefe. Pero es muy importante no caer en esto.

Vestirse profesionalmente, estar en un lugar silencioso, bien iluminado y libre de interrupciones es fundamental, así como en lo gestual el mirar a la cámara con un lenguaje corporal abierto para comunicar franqueza y positividad.

Solicitar un anticipo de evaluación previo a la reunión

Las evaluaciones de desempeño crean ansiedad tanto para jefes como para empleados. Por lo que pedir y leer la reseña o un pequeño adelanto de los temas a tratar te permitirá procesar algunas de sus emociones con anticipación. 

Esta lectura avanzada también te habilitará a preparar preguntas sobre el feedback con calma y consideración.

A fin de cuentas, es bueno tener claro que una evaluación de desempeño es un diálogo no solo sobre esto, sino también sobre metas a largo plazo.

Hablar sobre los propios objetivos requiere valor y claridad interna y si se está dispuesto a hacer del crecimiento profesional una prioridad, es probable que la empresa lo tenga en cuenta y lo valore.

Fuimos pioneros en la digitalización del sector del catering y en la actualidad mantenemos el mismo espíritu. ¿Quieres conocer nuestra cantina virtual o saber más de nuestras opciones para reuniones en remoto?